La práctica de yoga en solitario puede ser una experiencia profundamente enriquecedora, permitiendo conectar con uno mismo y adaptar las rutinas según las necesidades personales. No obstante, es fundamental mantener ciertas precauciones para evitar lesiones y garantizar una práctica efectiva y segura. Esta guía explora diversos aspectos esenciales para que cada sesión solitaria sea una oportunidad de crecimiento físico y mental, cuidando siempre tu bienestar.